6/3/17

Zapatos Rojos Mágicos

Y de repente Dorothy, llegó a su casa.....

Zapatos Rojos Mágicos nace con la idea de ser una especie de diario o viaje de la vida, un símil del viaje de una confundida Dortothy con su amado Totó, por el mundo del Mago de Oz, y que debe ir siguiendo el camino de baldosas amarillas, hasta llegar a ciudad Esmeralda para finalmente conseguir llegar a Casa, pero con ayuda. Dorothy perdida en el mundo de Oz, un mundo desconocido, (en el que todos en algún momento lo hemos estado o hemos creido estarlo y no ha sido tan desconocido), vive experiencias, sensaciones, emociones diversas, conoce a diferentes personajes, con sus Zpatos Rojos Mágicos (por cierto eran de color plata en la versión original), conseguidos a la bruja del este.

Por tanto, un blog de vivencias y observaciones mediante los sentidos, (como base imágnes, reflexiones y/o frases), en el que traslado experiencias, emociones, sensaciones por las cosas, por los objetos, por sucesos, sonoridades, gente, comidas, olores, música, arte, y esas pequeñas cosas que tanto defiendo,...Encontrarás histórias reales o inventadas que las escribo de ejemplo sobre emociones, sensaciones, consejos y reflexiones e incluso el experimentar en ponernos en los zapatos de los demás( empatía) con nuestros Zapatos Rojos Mágicos, que vivimos día a día. Esos Zapatos Rojos Mágicos que todos tenemos y que nos llevan siempre con un simple golpeo de talones a nuestro hogar, a nosotros, a nuestro yo, en ese viaje diario de pequeñas cosas, que todos hacemos, sumando las experiencias buenas y no tan buenas, y que lo transformamos en un aprendizaje interno.

Los zapatos los llevamos todos, quien no los lleva querría porque son cómodos y seguros, y nos permiten andar sin dañarnos, o eso creemos...

Todos podemos ser el espantapájaros sin cerebro, un león cobarde o un hombre de hojalata sin corazón, todos ellos acompañaran a Dorothy en su viaje, con la esperanza de conseguir sus deseos; uno por que desea un cerebro, otro ser valiente y otro corazón, finalmente se dan cuenta que, el camino no será fácil, y se encuentran con impedimentos, todos esos que diariamente nos encontramos y que gracias a nuestras vivencias sorteamos, pero que esperamos que el Gran Mago nos resuelva, verdad?, nuestros miedos, incertidumbres,,,, y como Dorothy y sus amigos se sienten estafados al no encontrar fuera lo que tienen dentro, creer en uno mismo.

Decía el cuento:

Así Glinda, la hada buena le brindó una gran respuesta:  Dorothy se resigna tristemente a pasar el resto de su vida en Oz hasta que Glinda aparece y le dice que puede usar los Zapatos Rojos Mágicos,  para regresar a casa con Totó. Glinda le explica que no se lo dijo en un principio porque la niña necesitaba aprender que: «Si no puedes encontrar el deseo de tu corazón en tu propio patio, entonces nunca lo perdiste realmente». Sabia reflexión. 

ASÍ QUE EN MI VIAJE DE MI VIDA: <<Golpeo mis talones juntos y repito las palabras: Realmente no hay mejor lugar como el hogar>> : Sintiendome dueño de mi vida, creo en mi, porque si no puedo encontrar el deseo en mi corazón en mi propio yo, entonces es que nunca lo había perdido realmente, simplemente en un momento determinado no atendía a él.

Creo en mi y todo será posible el poder está en nuestro interior solo tenemos que desbloquearnos y lanzarnos a vivir  y vivie mediante los sentidos nos permite la felicidad!


Zapatos Rojos Mágicos- Anabel Felguera!

Nota: realmente los zapatos no eran rojos, eran color plata en la versión original. En el libro El maravilloso Mago de OZ y fue la productora de El MAgo de OZ, la que metió el cambio para que destacaran. La novela de L. Frank Baum se publicó en 1900 y marcó un antes y un después en la literatura infantil estadounidense. Por primera vez un autor escribía un cuento de hadas moderno y ambientado en el medio oeste norteamericano, en un escenario copado por personajes y ambientes de la mitología del viejo continente. Creó un viaje literario alucinante a un mundo de color y fantasía que aislara a sus pequeños lectores del dolor, la pobreza y la miseria diarios, al tiempo que levantaba una fábula sobre los peligros del American Dream a cualquier precio, materializada en el más que turbio Mago de Oz. Y lo logró. Legiones de niños y adultos acompañaron a Dorothy, a su perrito Totó en su gloriosa odisea post-tornado desde su granja en Kansas a la Tierra de Oz, para recorrer el camino de Baldosas Amarillas rumbo a la Ciudad Esmeralda junto al León Cobarde, el Espantapájaros y el Leñador de Hojalata, superando mil retos, cazando brujas, cantando con enanos cantarines y esquivando monos voladores, y añorando cada uno su particular anhelo, ese para el que el Gran Mago tendría una respuesta. Una gloriosa fábula que tiene más aristas de lo que quien aún no la haya leído puede imaginar y que está cargada de aventuras, diversión, crueldad, ternura y mucha, mucha imaginación. Una novela que bien merece una lectura y varias relecturas.